El presidente, Gustavo Petro, reitera llamado al Eln para retomar diálogos de paz, mientras esa guerrilla libera a 28 secuestrados en el Catatumbo

El presidente, Gustavo Petro, reiteró su llamado a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) para retomar los diálogos de paz, suspendidos desde hace un año, y les urgió a «dar el paso definitivo» hacia el fin del conflicto armado.

«Al ELN le digo, hermanos, hermanas (…) hagan la paz ya. No hay nada que esperar (…) Colombia tiene que ser grande, pararse sobre los dos pies, tener un pueblo que no agache la cabeza nunca, que no se arrodille ante nadie», expresó el mandatario durante un acto público en la región del Catatumbo, uno de los bastiones de la guerrilla.

El país debe «enseñar cómo se hace una paz, cómo nos podemos ayudar, cómo podemos construir producción y riqueza, cómo nos podemos amar, porque al final la ayuda no es más sino una expresión del amor», insistió Petro.

El Gobierno y el ELN reanudaron en noviembre de 2022 en Caracas los diálogos de paz, pero las negociaciones quedaron paralizadas en el primer semestre de 2025 tras nuevas acciones violentas atribuidas a esa guerrilla en el Catatumbo y otras zonas fronterizas con Venezuela.

El 24 de julio, Petro dio por rotas las conversaciones al cuestionar la falta de voluntad de paz del ELN. Pese al estancamiento, el presidente manifestó recientemente su intención de reiniciar los contactos y «probar la paz», en respuesta a mensajes del jefe negociador del ELN, alias Pablo Beltrán.

Según la organización Insight Crime, el ELN opera en al menos 231 municipios en 19 departamentos de Colombia y sus principales bastiones se encuentran en los departamentos de Chocó; Norte de Santander, donde está ubicado el Catatumbo, y Arauca, fronterizo con Venezuela.

Tres años después del lanzamiento de la política de ‘paz total’ de Petro, ningún grupo armado ilegal se ha desmovilizado, aunque ha habido avances con los Comuneros del Sur, a quienes el ELN considera una disidencia.

Además, siguen abiertos los diálogos con dos disidencias de las FARC: el Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF) y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB).

Un grupo de 28 personas que habían sido secuestradas a comienzos de año por el ELN en el Catatumbo, región fronteriza con Venezuela, fueron dejadas en libertad este miércoles, informó la Defensoría del Pueblo.

El organismo señaló en un mensaje publicado en X que la guerrilla entregó a las 28 personas en una zona rural del Catatumbo a una comisión humanitaria conformada por la Defensoría del Pueblo, la Iglesia Católica y la Misión de Verificación de la ONU en Colombia.

«En la liberación de estas personas (17 hombres y 11 mujeres, entre ellas cinco menores de edad), también participaron sus familias y dirigentes comunales», agregó la información.

Según la Defensoría, los liberados «manifestaron que se encuentran en buen estado de salud, salvo uno de ellos, que presenta dolencias por una herida en su cuerpo». «Pedimos y esperamos más liberaciones. La guerra está mal. La vida y la libertad están bien», expresó, por su parte, la defensora del pueblo, Iris Marín, en X.

En lo que va de 2025, al menos 163 personas fueron asesinadas en el Catatumbo y más de 84.000 se vieron forzadas a desplazarse, alertó el mes pasado el procurador colombiano, Gregorio Eljach.

La violencia en esta región se recrudeció en enero pasado debido a fuertes enfrentamientos entre el ELN y el Frente 33 del Estado Mayor de los Bloques y Frente (EMBF), una disidencia de las FARC, hechos en los que fueron secuestradas las 28 personas dejadas en libertad este miércoles.

La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia señaló en noviembre que por la violencia en esa región «hay familias que han tenido que retornar al territorio sin garantías de seguridad y sin soluciones duraderas». Formado por los municipios de Ábrego, Convención, El Carmen, El Tarra, Hacarí, La Playa, San Calixto, Sardinata, Teorama y Tibú, el Catatumbo es una región que, a pesar de ser rica en recursos naturales, tiene altos índices de pobreza y bajos niveles de desarrollo.