
Las protestas contra el genocidio que Israel está cometiendo en Gaza contra el pueblo palestino siguen sucediendo en todas partes del mundo pero lo de este sábado en Berlín fue muy impactante. Y lo fue porque en Alemania se siente todavía un sentimiento de culpa general por el holocausto provocado por los nazis, que causó la muerte a unos seis millones de judíos.
Esa sombra del pasado ha hecho que la mayoría de políticos en Alemania pasen por alto los crímenes que hoy comete el gobierno de Benjamin Netanyahu contra el pueblo palestino y no se atrevan aun a condenar directamente o tomar medidas contra Israel.
Sin embargo, en las calles crece el sentimiento de que es necesario que el mundo ponga fin a esta nueva barbarie. Unas 100.000 personas participaron, según los organizadores, en masivas protestas contra los ataques israelíes en Gaza convocadas en Berlín por varias organizaciones, en una de las mayores movilizaciones que han tenido lugar en Alemania desde que empezó la ofensiva sobre el enclave. La Policía, en cambio, estimó en 60.000 el total de participantes, aunque no descartó que fueran más personas.
Una portavoz policial, Anja Dierschke, afirmó que la manifestación se desarrolló de forma «absolutamente pacífica», aunque otra protesta secundaria por Palestina, en el barrio de Kreuzberg, fue disuelta después de que cometieran en ella delitos como resistencia a la autoridad y uso de pirotecnia no autorizada, lo que obligó a los agentes a realizar varias detenciones entre los participantes.
Los organizadores de la marcha principal, una plataforma que agrupa a ONG, activistas y a la comunidad palestina y que ha recibido además el respaldo del partido La izquierda, se habían marcado como objetivo batir un récord de participantes y aseguraron que en total salieron a las calles de la capital alemana cerca de 100 mil personas.
«Hemos sacado a las calles la opinión mayoritaria de la población y hemos enviado una señal clara a Friedrich Merz y al Gobierno: el fin de todos los acuerdos armamentísticos con Israel, la presión a través de sanciones y el reconocimiento de Palestina deberían haberse dado hace tiempo», declaró la líder de La Izquierda Ines Schwerdtner, según un comunicado, al término de la marcha.
La marcha principal desembocó en la Columna de la Victoria, en el céntrico parque de Tiergarten, donde se realizaron además presentaciones musicales de diversos artistas -entre ellos el violinista judío Michael Barenboim o el rapero alemán K.I.Z.- hasta bien entrada la noche.
Los participantes en la manifestación corearon lemas como ‘Free Palestine’ o «Viva Palestina» y portaban mayoritariamente banderas palestinas y pancartas con textos como ‘Detengan la masacre’ o ‘El nunca más es para todos’. La policía berlinesa desplegó a 1800 agentes para mantener el orden.
En Düsseldorf también hubo una marcha a favor de los palestinos, que congregó a varios cientos de manifestantes. La policía local alabó el que la marcha se desarrollara en forma pacífica.
