
Mientras el presidente de la república, Gustavo Petro, anunciaba que brindará toda la protección requerida al condenado exmandatario Álvaro Uribe Vélez, a su familia y a sus bienes, luego del sentido del fallo en el que se le declara responsable por los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal, los abogados de Uribe dijeron que presentarán el recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Bogotá el próximo 11 de agosto.
Petro fue enfático al pedirle a la embajada de Estados Unidos en Colombia no entrometerse en los asuntos internos del país, ante las negativas reacciones de varios congresistas republicanos y del propio jefe del Departamento de Estado, Marco Rubio, frente a la condena.
“El único delito del expresidente colombiano Uribe ha sido luchar incansablemente y defender su patria. La instrumentalización del poder judicial colombiano por parte de jueces radicales ha sentado un precedente preocupante”, escribió Rubio en redes sociales.
Petro pidió a las asociaciones de jueces y trabajadores del poder judicial de los Estados Unidos, “solidarizarse con la justicia colombiana, hoy agredida por un gobierno extranjero. Mucha valentía colombiana muriendo asesinada por ayudar a los EE.UU., para que, ahora, el gobierno de los EE.UU., venga a irrespetarla”, dijo Petro a través de su cuenta de X.
Pero mientras el Gobierno hace frente a las reacciones que se produjeron tras la condena y defiende la independencia del poder judicial en el país, los abogados del expresidente Uribe se preparan para una nueva batalla jurídica.
“Tenemos una apelación que ya estamos preparando. Solo hasta el viernes (1 de agosto) conoceremos la sentencia y a partir de allí tendremos cinco días hábiles, es decir, hasta el lunes 11 de agosto, para radicar nuestro escrito de apelación», dijo.
Confirmando que “una vez esté radicado este escrito ya se podrá hacer un debate amplio sobre los argumentos, pero es claro que vamos a radicar esta apelación».
Granados resaltó que la apelación “estará desprovista de cualquier otra condición que no sea el análisis de los argumentos”. Y subrayó que “nadie está por encima de la ley y nadie está por debajo de la ley. Ya conocerán los argumentos por los cuales discrepamos profundamente de la decisión».
